Un archivo mal preparado es la primera causa de retrasos en imprenta — muy por delante de los problemas de máquina o de papel. La buena noticia: los errores son siempre los mismos, y todos se detectan en cinco minutos de comprobación antes del envío. Esta guía repasa, en el orden en que conviene verificarlos, los puntos que separan un archivo que entra directo en producción de un archivo que vuelve con correcciones.
El color: trabajar en CMYK, no en RGB
La pantalla compone los colores con luz (RGB: rojo, verde, azul); la imprenta los compone con tintas (CMYK: cian, magenta, amarillo y negro). El espacio RGB contiene colores — verdes eléctricos, azules luminosos, naranjas saturados — que ninguna combinación de tintas puede reproducir. Si entrega un archivo RGB, la conversión se hará igualmente, pero sin control por su parte: los colores más vivos se apagarán y lo descubrirá en el producto entregado.
- Configure el documento en CMYK desde el principio, no al exportar: así diseña viendo colores realmente imprimibles.
- Atención al negro: para textos, use negro 100 % K (no un negro compuesto de las cuatro tintas, que provoca problemas de registro en los cuerpos pequeños). Para grandes fondos negros, un negro enriquecido (por ejemplo C 40 / M 30 / Y 30 / K 100) da una profundidad que el negro simple no alcanza.
- Los colores corporativos críticos merecen una referencia Pantone comunicada a la imprenta, aunque se impriman en cuatricromía: sirve de patrón de control.
La resolución: 300 ppp al tamaño final
La regla es simple y sin excepciones para los impresos que se miran de cerca: 300 píxeles por pulgada al tamaño real de impresión. Una imagen de 1000 píxeles de ancho da unos 8,5 cm a 300 ppp: si la coloca a 17 cm, imprime a 150 ppp y el resultado será visiblemente borroso.
Dos matices útiles:
- Ampliar una imagen pequeña en el software no crea detalle: los píxeles que faltan no se inventan. La resolución se comprueba al tamaño de colocación, no en el archivo original.
- Para grandes formatos vistos de lejos (carteles, lonas), la exigencia baja — 100 a 150 ppp bastan — porque la distancia de observación compensa. En caso de duda, indique a la imprenta la distancia de visión prevista.
El sangrado: 3 mm que lo cambian todo
El corte de un impreso nunca es exacto al décimo de milímetro: la guillotina corta pilas de papel y la variación de uno o dos milímetros es física, no negligencia. El sangrado compensa esa tolerancia: todo elemento que deba llegar al borde del papel (fondo de color, fotografía) debe desbordar 3 mm más allá del formato final. Sin sangrado, el menor desvío de corte deja un filete blanco en el borde — el defecto más común de los archivos de aficionado.
La pareja del sangrado: el margen de seguridad. Del mismo modo que el fondo debe desbordar, los textos y logotipos deben alejarse del borde: mantenga todo elemento importante al menos a 3 mm del corte (5 mm en tarjetas). Un teléfono pegado al borde puede perder su último dígito.
Las tipografías: vectorizar o incrustar
Si su archivo llega con una fuente que la imprenta no tiene instalada, el software la sustituirá por otra — y su maqueta cambiará sin que nadie lo decida. Dos soluciones, ambas correctas:
- Incrustar las fuentes en el PDF al exportar (es el comportamiento por defecto de los ajustes de exportación para imprenta).
- Vectorizar los textos (convertir en trazados) cuando el diseño está cerrado: el texto deja de ser texto y se vuelve dibujo, idéntico en cualquier equipo. Conserve siempre una versión editable para futuras modificaciones.
El formato de entrega: un PDF pensado para imprenta
El estándar de intercambio es el PDF, idealmente exportado con un perfil para imprenta (PDF/X). Al exportar, compruebe que el archivo incluye:
- el sangrado de 3 mm y, si es posible, las marcas de corte;
- las fuentes incrustadas o los textos vectorizados;
- las imágenes a resolución completa (desactive cualquier compresión agresiva de exportación);
- una sola pieza por archivo: anverso y reverso en dos páginas del mismo PDF, en la orientación correcta.
Evite entregar archivos abiertos (Word, PowerPoint, Canva en enlace): cada apertura en otro equipo puede recomponer la maqueta. Si trabaja con esas herramientas, exporte siempre a PDF y revise ese PDF página a página antes del envío.
La lista de comprobación final
Cinco minutos antes de enviar, verifique en este orden:
- ① Documento en CMYK, negros de texto en 100 % K.
- ② Imágenes a 300 ppp al tamaño de colocación.
- ③ Sangrado de 3 mm en todos los bordes; textos a 3-5 mm del corte.
- ④ Fuentes incrustadas o vectorizadas.
- ⑤ PDF final revisado al 100 % de zoom, página a página, ortografía incluida — el error tipográfico es el único defecto que ninguna imprenta puede corregir por usted.
¿Una duda sobre un punto concreto — un acabado que requiere capa técnica, un troquelado, datos variables? Nuestro equipo revisa los archivos antes de producción y le avisa de cualquier anomalía detectada: es el objeto del control de calidad previo. Y si el proyecto incluye acabados especiales, la guía de acabados de imprenta explica qué preparar en el archivo para cada técnica.
¿Listo para imprimir?
Envíenos su archivo: lo comprobamos antes de producción y le avisamos si algo puede comprometer el resultado. Presupuesto en línea para tarjetas, folletos, catálogos y gran formato.
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