1. Definir el contexto de instalación
Antes de elegir un soporte, conviene aclarar el entorno: ¿exterior expuesto (sol, lluvia, heladas) o interior estable? ¿Distancia de lectura (a 2 m para placa profesional, a 30 m para rótulo de fachada)? ¿Horas de uso (solo de día o 24 h, que exigen iluminación)? ¿Vida útil esperada (campaña de 6 meses frente a instalación permanente de 10 años)? Cada combinación pide un soporte y un acabado diferentes.