1. Pensar la etiqueta según su uso final
Una etiqueta destinada a un frasco cosmético, a una botella, a un embalaje alimentario, a un paquete o a una operación promocional no responde a las mismas limitaciones. Algunas deben resistir a la humedad, otras seguir legibles a pesar de un formato pequeño, otras atraer inmediatamente la atención en el lineal o en escaparate. Antes de elegir un material o un acabado, conviene definir con precisión el contexto de aplicación, el ritmo de uso y la función exacta del soporte.





















