1. Definir el objetivo comercial antes que el formato
Un folleto de prospección de calle no tiene el mismo formato que un folleto de presentación en reunión ni que un folleto de feria profesional. Antes de elegir díptico o tríptico, pregunte: ¿qué comportamiento espera del cliente potencial? ¿Lectura rápida en 10 segundos? ¿Conservación 6 meses? ¿Toma de contacto inmediata? Esta clarificación condiciona formato, número de páginas, gramaje y acabados. Saltarse este paso produce folletos «compromiso» que no convierten a nadie.





















