Impresión de tarjetas PVC: cómo se fabrica realmente una tarjeta

Por el equipo de Print Cloud

Detrás de una tarjeta que parece «simplemente impresa» hay capas laminadas, dos familias de técnicas y decisiones que condicionan su duración. Entender el proceso es la mejor manera de pedir bien.

Tarjeta PVC durante el proceso de personalización

Una tarjeta PVC no es una cartulina plastificada: es un sándwich de capas fabricado con procesos propios, más cercanos a la industria de la tarjeta bancaria que a la imprenta de papel. Esa diferencia explica su longevidad — de tres a cinco años en una cartera — y también por qué el archivo, la técnica y los plazos no funcionan como en el papel. Este artículo recorre el proceso de fabricación completo, para que sepa exactamente qué está pidiendo y qué opción conviene a su proyecto.

La anatomía de una tarjeta: capas, no superficie

Una tarjeta PVC estándar de 0,76 mm — el grosor de una tarjeta bancaria, definido por la norma ISO/IEC 7810 — se compone de al menos tres capas:

Ese overlay es la clave de la durabilidad: la tinta queda protegida bajo una capa plástica soldada, no expuesta al roce como en un impreso plastificado. Es la razón por la que una tarjeta PVC bien fabricada no se despinta con el uso — y por la que una «tarjeta» de papel plastificado, cuyos bordes se despegan, no juega en la misma categoría. También existen grosores de 0,50 y 0,30 mm para usos menos exigentes, con la misma lógica de construcción.

Las dos familias de técnicas

Prácticamente toda la producción profesional de tarjetas PVC se reparte entre dos procesos, y la elección depende sobre todo de la tirada:

En la práctica profesional ambas se combinan: el fondo común de la tarjeta se produce en offset, y la personalización — nombre, número, código — se añade después, tarjeta a tarjeta.

La personalización: donde cada tarjeta se vuelve única

La mayoría de los programas de empresa exige que cada tarjeta sea distinta: un número, un nombre, un código de barras, un QR. Esa fase — la impresión de datos variables — se alimenta de un fichero (normalmente un Excel o CSV) y se realiza tras la fabricación del cuerpo de tarjeta:

La calidad de esta fase depende menos de la máquina que del fichero: duplicados, ceros iniciales perdidos por el Excel o formatos inconsistentes son las causas reales de los tirajes fallidos. Un proveedor serio revisa el fichero antes de producir y somete a prueba de lectura los códigos impresos. Para los usos concretos por sector, la guía tarjetas PVC para empresas completa este artículo.

Acabados propios de la tarjeta

Sobre el cuerpo laminado pueden añadirse acabados específicos del formato tarjeta: estampación en caliente (dorado o plateado metálico, el clásico de las tarjetas VIP), relieve tipográfico, firma panel para escribir al dorso, o superficie mate o brillo según el overlay elegido. Cada uno se decide antes de la producción — el orden de las capas no permite añadirlos después. La lógica general de los acabados se explica en nuestra guía de acabados de imprenta.

El archivo para una tarjeta se prepara como para cualquier impreso — CMYK, 300 ppp, sangrado — con una particularidad: el formato es minúsculo (85,5 × 54 mm), de modo que cada milímetro cuenta. Mantenga textos y logotipos a 3 mm del borde y reserve las zonas técnicas (banda, chip, firma) desde la maqueta. La guía de preparación de archivos detalla todos los puntos.

Elegir bien: las tres preguntas que deciden el pedido

Con esas tres respuestas, un presupuesto de tarjetas se define en minutos. Nuestro equipo le orienta sobre la técnica y el grosor adecuados: describa su proyecto — cantidad, uso, personalización — en el formulario de presupuesto.

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Tarjetas de visita, fidelización, socio, regalo o acreditaciones: fabricamos su tirada con datos variables, banda magnética o QR, y comprobamos su fichero antes de producir.

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