1. Definir la imagen que desea proyectar
Antes de la decisión técnica, conviene clarificar el posicionamiento de su marca personal o de su empresa: profesional clásico, contemporáneo digital, alta gama, creativo distintivo o ecorresponsable comprometido. Cada posicionamiento implica decisiones técnicas coherentes. Un despacho de abogados elegirá un papel estucado 400 g con esquinas rectas y estampación en caliente del nombre. Un estudio de diseño preferirá esquinas redondeadas sobre papel texturado con código QR. Esta clarificación inicial evita los compromisos que no sirven a ninguna lectura.





















