1. Usar la transparencia como código visual distintivo
Elegir una tarjeta de visita transparente significa apostar por un soporte que llama la atención por su materia y su comportamiento visual. Este tipo de tarjeta no entra en la categoría de los impresos neutros o convencionales: afirma inmediatamente una voluntad de diferenciación. Conviene a empresas innovadoras, marcas creativas, profesionales del diseño o estructuras que buscan instalar una imagen más contemporánea. La transparencia debe servir un verdadero propósito: prolongar inteligentemente una identidad, una postura o una manera de trabajar.





















